Relatos

Las piedras no

En los años posteriores al asedio, se extenderían todo tipo de leyendas sobre la mañana en que la Fortaleza Willis fue destruida. Muchos juraron haber visto druidas o romanos fantasmales lanzando cascotes desde lo alto de las murallas. Hubo quien aseguró que fueron cuervos monstruosos los que arrancaron trozos del castillo para lanzarlo sobre los asaltantes. Todos mentían, nadie pudo relatar lo que pasó aquella fatal mañana, porque nadie sobrevivió.

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